Altillo.com > Exámenes > UBA - Psicología > Psicoanálisis Freud

Psicoanálisis Freud

Guía de Preguntas del Primer Parcial con Respuestas Cátedra: Delgado

1º Cuat. de 2010

Altillo.com

TEORICOS

 

1. ¿Cuál es la noción de “minoría de edad” que Kant presenta en su escrito “Qué es la ilustración” y qué relación puede ud establecer con la concepción ética del sujeto freudiano?

La ilustración es la salida del hombre de la minoría de edad. Esta última es la incapacidad del propio entendimiento sin la dirección de otro. Uno mismo es culpable de esa minoría de edad ya que la causa es la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia. La mayoría de los hombres permanecen con gusto en la minoría de edad debido a la pereza y la cobardía, por ello es fácil para algunos erguirse como tutores. La gran mayoría tiene como peligroso el paso a la mayoría de edad, pero el riesgo no es tan grande. A cada hombre individual le es difícil salir de la minoría, son pocos los que, por esfuerzo propio, logran salir y andar con paso seguro. Los tutores son los encargados de mantener a los hombres bajo la minoría de edad haciéndoles saber lo peligroso que es salir de ella. Pero hay unos pocos que salen de la dominación de ellos y logran pensar por si mismos. El uso público de la razón siempre debe ser libre y es el único que puede producir la ilustración de los hombres. El uso privado ha de ser limitado, sin que se obstaculice de un modo en particular el progreso de la ilustración (el ciudadano no puede negarse a pagar los impuestos ya que puede ser castigado, pero puede manifestar de manera pública sus ideas de la injusticia de esos impuestos).

La minoría de edad es la no responsabilidad del sujeto por sus propios deseos y sus propios actos. Desde la minoría de edad siempre somos victimas de lo que nos hizo nuestro padre o madre. Un psicoanálisis en su dimensión ética implica que le sujeto asuma la responsabilidad respecto de sus deseos y sus actos, no es víctima sino que es responsable. Tiene que atreverse a pensar por si mismo, a vivir sin un tutor y a ser responsable por los propios deseos y actos.

2. Desarrolle el “caso Emma”: ¿qué le enseña este caso a Freud sobre la constitución del trauma?

Emma esta bajo la compulsión de no poder ir sola a una tienda. Como fundamento de ello dice tener un recuerdo de cuando tenía 12 años (poco después de la pubertad). Fue a comprar a una tienda, vio a los 2 empleados reírse entre ellos y salió corriendo presa de algún efecto de terror, ella siente que se reían de su vestido y que uno le gustaba sexualmente. Pero los recuerdos despertados no explican ni la compulsión ni el determinismo del síntoma, ya que bastaba que un niño la acompañase para que ello no ocurriera. Si el efecto de terror lo causa la vestimenta que lleva, que valla o no acompañada no cambia las cosas. Luego se descubre un segundo recuerdo, siendo una niña de 8 años fue 2 veces a la tienda de un pastelero para comprar golosinas y este le pellizcó los genitales a través del vestido (antes de la pubertad).

Lo que este caso le enseña a Freud sobre la constitución de un trauma es que está formado por dos escenas. La escena I es la primera que se recuerda, es posterior a la pubertad y en cronológicamente la segunda vivencia. La escena II es la que se recuerda luego, es anterior a la pubertad pero se resignifica como sexual luego de ella, y es cronológicamente la primera vivencia. Hay una dislocación temporal entre ambas escenas y ente ellas se encuentra la pubertad. También tiene que haber una conexión ente las dos, en el caso de Emma es la risa, ya que la risa de los empleados le hacia acordar la risotada que dio el pastelero mientras le pellizcaba los genitales, esa conexión es un enlace lógico entre el síntoma y el recuerdo de lo traumático. El recuerdo despierta un desprendimiento sexual que se transpone con angustia, pero en el momento de la escena II no era capaz de ello, ya que en el medio de ambas escenas se ubica la pubertad y es luego de ella que puede resignificar esa experiencia de la niñez.  Con todo ello se puede decir que es reprimido un recuerdo que solo con efecto retardado ha devenido en trauma, ya que para que la escena de seducción en la infancia sea traumática tiene que haber una vivencia a una edad mayor que la resignifique como sexual. Hay algo en la actualidad que despierta el recuerdo de lo reprimido pero no de forma directa, sino que lo hace por otro símbolo. La represión desaloja el recuerdo infantil de la conciencia y no es posible recordarlo. Lo que despierta es el síntoma, que recuerda lo que la conciencia no puede recordar. Hay una simbolización que desfigura la escena II y simboliza lo traumático con otra cosa.

3. ¿Por qué Freud se encuentra con la necesidad de separar de la neurastenia otro conjunto de síntomas? ¿Qué teoría de la angustia se desprende de aquí?

Freud busca distinguir de la neurastenia genuina, con mayor nitidez, diversas seudo neurastenias, además se podrá apartar de ella muchos status nerviosi (condiciones nerviosas) de los degenerados hereditarios y hallarán razones para incluir de preferencia en la melancolía diversas neurosis que se denominan neurastenia, en particular las de naturaleza intermitente o periódica. Los síntomas de este complejo están más próximos unos a otros que a los síntomas neurasténicos genuinos. Llama a ese complejo de síntomas neurosis de angustia, ya que se pueden agrupar alrededor del síntoma principal que es la angustia. Freud necesita separar neurastenia de otro conjunto de síntomas porque, si bien su origen es actual y se refieren a un efecto inmediato de la sexualidad somática, encuentra que difieren en la etiología y usan diferentes mecanismos. En el caso de las neurastenias se da que a esa excitación sexual somática una descarga pero por los medios no adecuados (masturbación) y en el caso de las neurosis de angustia la excitación sexual somática no es descargada (coito interrumpido) y se transforma en angustia.

La investigación detallada de casos apropiados de neurosis de angustia muestra de manera totalmente inequívoca la significatividad del factor sexual. La nocividad sexual específica del coito interrumpido, donde no sea capaz de provocar por si solo la neurosis de angustia, por lo menos predispone a su adquisición. Esta neurosis estalla tan pronto como al afecto latente del factor específico se suma el afecto de otro influjo nocivo que puede ser banal. El influjo sexual nocivo llega a cobrar efecto por sumación. Hay algunos puntos de apoyo para una visión del mecanismo de la neurosis de angustia. Primero, la conjetura de que quizá se trate de una acumulación de excitación, luego el importantísimo hecho de que la angustia que está en la base de los fenómenos de esta neurosis no admite ninguna derivación psíquica. Otro punto de apoyo se basa en los siguientes indicios: se trata de una acumulación de excitaciones, que la angustia correspondiente probable de esa excitación acumulada, es de origen somático, con lo cual lo acumulado sería una excitación somática, y además, que esa excitación es de naturaleza sexual y va apareada con una escasez de la participación psíquica en los procesos sexuales. Todos estos indicios favorecen a la expectativa que el mecanismo de la neurosis de angustia haya de buscarse en  desviar de lo psíquico la excitación sexual somática y recibir, a causa de ello, un empleo anormal de ella.

Dentro del marco de esta figuración del proceso sexual se puede incluir la etiología tanto de las neurasténias como de las neurosis de angustia. Se genera neurastenia cada vez que la acción adecuada es sustituida por una menos adecuada, por ejemplo cuando el coito norma es sustituido por la masturbación. En cambio, llevan a la neurosis de angustia todos los factores que estorban en el procesamiento de lo psíquico de la excitación sexual somática. Los fenómenos de la neurosis de angustia se producen cuando la excitación sexual somática desviada de la psique se gasta subcorticalmente, en reacciones de ningún modo adecuadas. La psique cae en el afecto de la angustia cuando se siente incapaz para tramitar, mediante la reacción correspondiente, una tarea que se avecina desde afuera; cae en la neurosis de angustia cuando se encuentra incapaz de reequilibrar la excitación sexual endógenamente generada. Se comporta entonces como si ella proyectara la excitación hacia fuera. La excitación exógena actúa como único golpe y la endógena como una fuerza constante.

4. Basándose en la comprensión del famoso “esquema del peine”, ¿cuál es el modelo de aparato psíquico que Freud presenta en “La interpretación de los sueños”?

El sueño se despliega en una escena particular que es diferente a la escena de la vigilia. La escena del sueño se produce en otra localidad psíquica. El componente psíquico no esta en ningún lugar anatómico. Para explicar el aparato psíquico utiliza una analogía, lo explica como si fuese un microscopio o un aparato fotográfico. La localidad psíquica se encuentra en algún lugar del interior de este aparato, en uno anterior a las imágenes. A los componentes del aparato psíquico los llama sistemas. Este aparato tiene una dirección, toda actividad psíquica parte de estímulos internos o externos y termina en inervaciones, por eso se le asigna al aparato un extremo sensoria y un extremo motor. El proceso psíquico transcurre desde el extremo de la percepción hasta el de la motilidad. El aparato psíquico esta continuamente estimulado por estímulos del interior y exterior, el aumento de excitaciones va del polo perceptivo al polo motor, el primero tiene una existencia momentánea. La actividad psíquica no se reduce a la recepción de un estímulo y su descarga, sino que juega la memoria. De las percepciones que llegan a nuestro aparato psíquico queda una huella que podemos llamar huella mnémica, y a la función referente a esa huella mnémica la llamamos memoria. El sistema delantero del aparato recibe los estímulos perceptivos pero no los conserva, por lo tanto carece de memoria. Tras este aparato delantero hay un segundo sistema que transporta la excitación momentánea del primero a huellas permanentes. El aparato psíquico esta compuesto por diferentes elementos que cumplen diferentes funciones. Los sistemas mnémicos son los sistemas de huellas que en lo psíquico son permanentes. Las huellas mnémicas son el modo en que se inscriben las representaciones en el aparto. Tienen la función de la memoria y se asocian por simultaneidad o por semejanza (analogía). Además, están ordenadas temporalmente y están cargadas con gran intensidad sensorial.

Para la formación de sueño se utiliza dos instancias, una criticadora y una criticada. La criticadora está más cerca de la conciencia, por ellos se introduce en término de pre-conciente, en cambio la instancia criticada es inconciente. Por lo tanto la parte pre-conciente actúa como pantalla entre la conciencia y el inconciente. Cuando se trata el deseo onírico se ve que la fuerza impulsora del sueño es aportada por el inconciente, por lo tanto podemos decir que el punto de partida para la formación del sueño es el inconciente, es decir, que el inconciente es el motor del sueño. La excitación toma un camino de reflujo, es decir, que en lugar de ir para el lado del pre-conciente o polo motor del aparato, lo hace hacia la parte sensorial y por último alcanza el sistema de percepciones. Se llama regresión al hecho de que en el sueño la representación vuelve a mudarse en la imagen sensorial de la que alguna vez partió.

El modelo de aparato psíquico que se esta presentando aquí es un aparato que puede dar cuenta de los pensamientos de la vigilia, uno que a partir del cual puede explicarse el sueño y como sucede ese sueño.

 

PRACTICOS

 

1. Caracterice y diferencie neurosis actuales y neuropsicosis de defensa.

Las neurosis actuales se componen de las neurastenias en las que hay un menos de energía sexual somática por descarga excesiva (masturbación) y de las neurosis de angustia en las que hay un exceso de energía sexual somática por ausencia de descarga (coito interrumpido). Estas se caracterizan por no tener mecanismos psíquicos y su origen se halla en circunstancias actuales. Las neuropsicosis de defensa se componen de la histeria, las obsesiones y fobias, las psicosis alucinatorias y la paranoia. En estas opera en mecanismo psíquico y tienen origen en las huellas de la sexualidad infantil.

En todos los casos de neurosis hay una etiología sexual. La etiología sexual en las neuropsicosis corresponde a sucesos e injerencias ocurridas en la primera infancia, es por ello que el enfermo los ha olvidado. En el caso de las neurosis actuales la etiología sexual es de índole actual.

Las psiconeurosis de defensa nacen bajo un mecanismo psíquico de la defensa a raíz del intento de reprimir una representación inconciliable para el yo. Para que se produzca un caso de histeria en primer lugar tiene que haber una vivencia sexual infantil de carácter pasivo, esta tiene que ser anterior a la pubertad y tiene que consistir en una efectiva irritación en los genitales. Esta vivencia infantil no es en si la que posee el efecto traumático, sino que es necesario que se reanime su recuerdo después de que el sujeto ingrese en la maduración sexual, pero para que estalle la histeria tiene que haber una vivencia posterior a la pubertad, en la vida adulta, que despierte la huella mnémica que dejo la vivencia infantil, esa huella no deviene conciente sino que conduce al desprendimiento de afecto y a la representación (el monto de afecto es separado de la representación traumática). La representación va al inconciente (grupo psíquico separado) y queda debilitada, el monto de afecto va a la representación del cuerpo a través de la conversión, esto es la manera de actuar de la defensa en la histeria. Para que se de un caso de neurosis obsesiva, no solo se tienen que dar las mismas condiciones que en la histeria, sino que además tiene que haber una vivencia sexual infantil vivida de manera activa, es decir, una agresión sexual vivida con placer. Una vivencia de agresión sexual infantil presupone una vivencia de seducción anterior. La defensa en la neurosis obsesiva, la defensa actúa de la misma manera que en la histeria, pero, si bien la representación va al inconciente, el monto de afecto se desplaza a otra representación a través del falso enlace. En el caso de la psiconeurosis alucinatoria, la defensa desestima tanto la representación displacentera como su afecto, esto provoca que retorne como alucinación y por lo tanto se pierde una parte de la realidad.

El las neurosis actuales no actúa ningún mecanismo psíquico y no devienen de ninguna vivencia sexual infantil, sino que se dan por vivencias actuales. En el caso de la neurastenia se dan síntomas como presión intercraneana y fatiga, y se adquiere por una descarga excesiva de energía sexual somática como por ejemplo la masturbación. En el caso de la neurosis de angustia el síntoma principal en la angustia, esta es en general, libido desviada de su empleo normal, y se da por un exceso de energía sexual somática no descargada, como por ejemplo, el coito interrumpido.

2. Defina los tres tipos de síntomas que plantea Freud en la trayectoria típica de la neurosis obsesiva.

Los tres síntomas que plantea Freud en la trayectoria típica de la represión son el síntoma defensivo primario, la formación de compromiso y síntomas de defensa secundaria.

No son las vivencias mismas las que poseen un efecto traumático, sino solo su reanimación como recuerdo, después que el individuo ha ingresado en la madurez sexual.  Hay dos tipos de vivencia sexual infantil prematura. La primera es una vivencia de seducción sexual, esta es de carácter pasivo, la persona lo vive con un menos de placer, estas posibilitan luego la represión. La segunda vivencia es de acciones de agresión sexual, es de carácter activo, es decir, la persona la vive con un más de placer, esto provoca que luego aparezca la acción-reproche. Una agresión sexual prematura presupone siempre una vivencia de seducción. Al ingresar en la madurez sexual, el recuerdo de las acciones placenteras se anudan a un reproche y el nexo con la vivencia inicial de pasividad posibilita que ese reproche sea reprimido y se sustituya por un síntoma defensivo primario (escrupulosidad de la conciencia moral, vergüenza, desconfianza de si mismo), este no incomoda al sujeto, está en sintonía con su yo.

Luego viene el período de la salud aparente que es la defensa lograda y es seguido por el período de enfermedad, que es el retorno de los recuerdos reprimidos. A esto Freud le llama el fracaso de la defensa pero el profesor Delgado lo llama éxito de la defensa ya que posibilitó el falso enlace y la formación de síntomas. Lo reprimido no aparece inalterado en la conciencia, sino que retorna dislocado, esto forma las formaciones de compromiso entre las representaciones reprimidas y las represoras, pueden ser representaciones obsesivas o afectos obsesivos.

Las neurosis obsesivas forman una serie de otros síntomas (además de los ya nombrados) de origen totalmente diverso, estos se agrupan bajo en nombre de síntomas de defensa secundaria (ceremoniales, aturdimiento, rituales, etc.) y constituyen medidas protectoras que logran volver a reprimir los síntomas del retorno de lo reprimido.

3. Dé cuenta del origen del deseo y el del afecto en el aparato anímico.

El origen del deseo proviene de la vivencia de satisfacción y el origen del afecto proviene de la vivencia de dolor.

En la vivencia de satisfacción hay un aumento de la cantidad interior que es displacentera, esto hace que se genere una huella cargada con displacer, como por ejemplo un bebe siente hambre, y el psiquismo pretende una descarga de esa cantidad. Pero ese sujeto esta desvalido, es decir, que no puede por si mismo descargar esa cantidad, necesita de otro (el desvalimiento no pasa por lo motriz sino que se refiere a lo psíquico). Ese otro le da una existencia a ese niño, es posibilitador pero también intrusivo, ya que es él quien decide lo que ese niño necesita (sea así o no). Cuando ese otro posibilita la descarga (le da de comer al bebe) deja en ese niño una huella placentera. Al generarse esa descarga se constituye la vivencia de satisfacción. Cuando la cantidad interna vuelve a aumentar (hambre), la huella de displacer que se genero en un primer momento, se embiste de un afecto placentero, esto es llamado tensión placentera, que es el estado de deseo o el placer de desear. Aquí se genera una alucinación, en la que el bebe recuerda la intervención del otro haciendo posible la descarga (cuando le dieron de comer), esto genera placer, es decir, un aumento de la tensión placentera. Pero esa alucinación es momentánea, ya que no hace que el displacer disminuya, es ahí cuando sufre un desengaño y llora para que el otro le de de comer. El aumento de la tensión placentera funciona como motor para el aparato psíquico. Lo que se busca es recuperar esa experiencia primera que genero placer, es una marca al que el aparato psíquico tiende aunque ella nunca se encuentre.

El la vivencia de dolor se produce una elevación de displacer proveniente del exterior (niño que se quema con un horno), esta cantidad perfora los dispositivos pantalla y genera que aumente la cantidad interior. Esto se inscribe en el aparato psíquico como una huella que se asocia con aquello que generó el dolor (horno), es decir, que se genera una imagen-recuerdo. El dolor se siente junto con el displacer, por lo tanto, la huella que dejo esa experiencia puede ser envestida nuevamente con displacer sin que se sienta el dolor, por ejemplo si el niño ve el horno o se le recuerda la situación vuelve a llorar, si bien ya no siente el dolor, igualmente se genera un aumento de la cantidad interior y por ende necesita descargarla, pero ese aumento ya no proviene del exterior, sino que proviene del interior. Con esto de puede ver que las huellas de dolor no se borran, sino que pierden su embestidura y al embestirse nuevamente con el afecto provocan la misma reacción o mayor, es decir, que el recuerdo puede provocar más displacer que la vivencia misma. La descarga nunca es completa, siempre queda un resto, esto se asocia con el trauma, que puede ser provocado por la vivencia de dolor. El aparato psíquico utiliza la represión para librarse de la carga de afecto que embiste la huella.

4. Describa las operaciones del trabajo del sueño.

El trabajo del sueño va del sueño latente al seño manifiesto, es la desfiguración onírica. El trabajo del sueño produce la desfiguración onírica por cuatro operaciones. La primera operación es la condensación, por tal entendemos el hecho de que el sueño manifiesto tiene menos contenido que el latente, esto se produce porque ciertos elementos latentes se omiten, porque del sueño latente solo una parte pasa al manifiesto y porque elementos latentes que tienen algo en común se funden en el manifiesto. La condensación no es efecto de la censura, pero la censura se beneficia con la condensación. La segunda operación del trabajo onírico es el desplazamiento, este es obra completamente de la censura. Se da de dos maneras, la primera es por alusión, que trata de que un elemento latente no es sustituido por un componente propio sino que por algo más alejado, la segunda manera es el cambio de acento psíquico, en el cual la importancia de un elemento se traspasa a otro poco importante, por lo cual el sueño parece como algo extraño. La tercer operación del trabajo onírico es la figurabilidad consiste en la transposición de pensamientos en imágenes visuales, el sueño transforma las palabras en imágenes pero para interpretar esos sueños se debe analizar esas imágenes como si fueran palabras, a modo de jeroglífico.  La elaboración secundaria intenta un ordenamiento del material del sueño según un sentido. Lo que se busca con ese ordenamiento es que el sueño tenga algún sentido, con ello aparece el juicio, el asombro, la crítica, el razonamiento, etc. Para poder analizar los sueños hay que ir del sueño manifiesto al sueño latente.

 

SEMINARIOS

 

1. ¿Bajo qué nueva metáfora presenta Freud el comportamiento de la organización patógena luego de la caída de su representación como cuerpo extraño? ¿En qué consiste a partir de aquí la terapia?

El material psíquico patógeno se figura común producto multidimencional de por lo menos triple estratificación. Hay un núcleo de recuerdos en el cual se encuentra el trauma. En torno a este núcleo se encuentra una muchedumbre de material mnémico y presenta un triple ordenamiento. El ordenamiento lineal cronológico tiene lugar en cada tema singular, el recuerdo más fresco, el que aparece primero, es en realidad el último de la serie, el último recuerdo que aparece es el que da inicio a esa serie, es decir, lo primero que aparece es lo mas lejano al trauma en si y lo que aparece último es lo más cercano. Este tipo de ordenamiento es llamado tema, estos muestran un segundo ordenamiento en los que están estratificados de manera concéntrica en torno al núcleo patógeno, los estratos más periféricos son los que contienen los recuerdos más frescos de cada tema singular, y cuanto más se acerca al núcleo se hace más difuso poder recordar esos recuerdos, es decir, que cuanto más se acerca al núcleo, más difícil es recuperar esos recuerdos. En el ordenamiento según el contenido del pensamiento hay un ordenamiento dinámico, en el cual se ubican los hilos lógicos que llegan hasta el núcleo, es dinámico porque cada enlace de hilos lógicos puede corresponderle un camino irregular y de múltiples vueltas. De un núcleo pueden surgir varios hilos de trayectorias separadas. Puede ocurrir que en el material patógeno haya más de un núcleo. Este material patógeno no es un cuerpo extraño, como se creía anteriormente, ya que este material no se puede extirpar limpiamente del yo porque los estratos mas externos traspasan hacia sectores del yo normal, por lo tanto, la organización patógena no se comporta como un cuerpo extraño sino como una infiltración. Esto supone que es la resistencia lo que infiltra el material patógeno. La terapia no consiste, por lo tanto, en extirpar algo, sino en disolver la resistencia.

2. ¿En qué consiste la reelaboración? ¿Cómo se relaciona con la resistencia?

La reelaboración es el proceso por el cual el yo acepta el deseo inconciente, pude decirse que es el desmonte del material patógeno para admitirlo en la conciencia, consiste en reelaborar las reminiscencias (pensamientos inconcientes) hasta que el paciente pueda aceptar ese deseo inconciente que antes era intolerable para la conciencia. Esto íntimamente relacionado con la resistencia que es un fenómeno clínico porque aparece cuando el médico intenta que se recuerde lo reprimido, y aparece cuando se está cerca de lo patógeno. Esta resistencia se ubica en el rechazo que genera el pensamiento reprimido cuando, a través de la reelaboración, vuelve a la conciencia. La resistencia es la misma fuerza que generó la defensa. La defensa separa la representación de su monto de afecto, la primera queda alojada en el inconciente y el afecto va a otra representación o hacia alguna zona del cuerpo por conversión, por lo tanto lo que la resistencia busca es intentar mantener esa representación en el inconciente y la reelaboración busca poner en palabras el afecto que fue separado de la representación. La resistencia es

3. Freud afirma que la transferencia sobre el médico acontece por falso enlace.  Desarrolle.

En primer lugar afirma que aflora en la conciencia el deseo pero sin los recuerdos de las circunstancias anexas que podrían haberlo revivido en el pasado, y en virtud de la compulsión a asociar, ese deseo es enlazado en la figura del analista, de quien es lícito que el paciente se ocupe. A raíz de ese falso enlace, de despierta el mismo afecto que es su momento lo forzó a desterrar ese deseo prohibido. El enfermo se espanta por transferir a la persona del médico las representaciones penosas que afloran desde el contenido del análisis, esa transferencia acontece por falso enlace.

4. A partir de que Freud advierte que el no saber de los histéricos era en verdad un no querer saber, ¿cómo se modifica su concepción de la tarea del terapeuta? Ejemplifique este hallazgo con el historial de Lucy.

Miss Lucy vivía como gobernanta en la casa de un director de fábrica. El síntoma que presentaba era alucinaciones olfatorias. En especial sentía olor a pastelillos quemados. Al preguntarle si recordaba la ocasión en que se había generado esa sensación olfatoria ella lo recordó fácilmente, era una escena en la que se encontraba con las niñas y le llego una carta de su madre que ellas no le dejaron leer, y en ese momento fue que empezó a sentir el olor (las nenas estaban cocinando pastelillos). Esa escena es penosa para ella porque estaba pensando en renuncias y ellos haría que falte a la promesa que hizo a la madre de la nenas de que ella se ocuparía de cuidarles como si fuese la propia madre. Pero Freud busca algo más, ya que esa escena no le parecía muy verosímil como para que el afecto desprendido de ella llevara a la histeria. Es por ello que saca la conclusión de que en realidad lo que quería era ocupar el lugar de la madre en todo sentido, con las niñas y con el director. Se lo comunica a Miss Lucy diciéndole que ella está enamorada del director, a lo que ella le responde que era cierto pero que no lo sabía o que no quería saberlo. El olor a pastelillos termina, pero en su lugar siente olor a humo de cigarro, pero en esta ocasión no recordaba cuando había comenzado. A partir de aquí el no interviene conjeturando cual es el motivo del nuevo síntoma, sino que sigue indagando, con la presión sobre la frente como método, hasta encontrar el verdadero origen del síntoma, el cual se encuentra en que había supuesto que el director tenía afecto hacia ella cuando en realidad no era así.

El no querer de los histéricos es en verdad un no querer saber, más o menos conciente, y la tarea del terapeuta consiste en superar esa resistencia de asociación mediante un trabajo psíquico. Esta operación se consuma en principio mediante un esforzar a fin de orientar la atención de los enfermos hacia las huellas de representaciones buscadas.

Puesto que el enfermo solo se libera del síntoma histérico reproduciendo las impresiones patológicas causadoras y declarándolas bajo una exteriorización de afecto, la tarea del terapeuta consiste solo en moverlo a ello, y una vez solucionada esa tarea no le resta al médico nada más para corregir ni cancelar. El analista solo va a intervenir cuando el trabajo que hace el paciente asociando las representaciones se detenga.

 

RELACION

 

1. Defina y diferencie el olvido del sueño del ombligo del sueño con relación al trabajo de interpretación y sus límites. Desarrolle.

Para formar el sueño tiene que haber dos elementos, restos diurnos y el deseo inconciente. En este momento Freud dice que el sueño es el cumplimiento del deseo, pero no del deseo inconciente que lo que si puede ocurrir es que se de una realización fantasmática, sino del cumplimiento de anhelos preconcientes. El valor del sueño está en el relato, no se trata de investigar un supuesto sentido del sueño. La duda es del paciente al igual que el olvido; la primera es un instrumento de la resistencia, es un retoño de la censura. El olvido es parte de la resistencia, siempre tiene un propósito, tiende a algo, su propósito es no querer saber, arroja un velo. La cuestión del olvido no le presenta inconvenientes porque, tanto el olvido como la duda son parte del relato mismo. Ahí donde hay duda, hay algo. Freud incluye al olvido como parte misma del relato del sueño, ahí donde se juega el olvido, algo indica. Toma al olvido como una guía indicadora, que tiene que ver con el retoño del deseo inconciente. El ombligo de sueño, en cambio, nos hace pensar en un lugar límite, el lugar de lo no conocido, donde las cadenas asociativas se espesan, es un lugar en sombras, es el punto de tope de la interpretación. Es un lugar límite en relación con toda la cadena.  El deseo inconciente emerge del ombligo.

2. ¿Cómo interpreta Freud el dolor en las piernas de Elizabeth y las dificultades para caminar que le ocasionan? ¿Qué concepción de la neurosis evidencia esa interpretación y qué idea tiene Freud en ese momento del método psicoanalítico?

Cuando en Elizabeth se pellizcaba u oprimía la piel de las piernas su rostro mostraba una expresión más de placer que de dolor, eso era compatible con una histeria y la estimulación afectaba una zona histerógena. Esta zona es entendida como una zona erógena que no está recortada por la biología y puede estar en cualquier parte del cuerpo funcionando como facilitador somático, esta zona está dada por algún acontecimiento que a través de la conversión, el afecto que fue separado de la representación traumática, va al cuerpo. Lo que descubre Freud es que en la señorita Von R. los dolores en la pierna derecha se presentaban cuando en el tratamiento se trataba con el primer período patógeno y que los dolores en la pierna izquierda se presentaban cuando se trataban los del segundo período de padecimiento. La conversión puede producirse tanto por un afecto actual como por un afecto recordado, pero el hecho innegable es que sucede por una sumación de traumas y por la latencia previa. En la génesis de los síntomas histérico hay un grupo de asociaciones traumáticas semejantes. En el caso de Elizabeth, lo que se pudo ver es que el dolor en las piernas y la dificultad para caminar no fueron creados por la neurosis, sino que esos síntomas fueron aprovechados por ella aumentados y conservados, es decir, que siempre había pre existido al comienzo una dolencia real de base orgánica y que esos dolores y dificultades pasaron a ser el símbolo mnémico de sus excitaciones psíquicas dolientes. En ese momento Freud creía que si se el paciente podía, a través de la terapia, encontrar el recuerdo patógeno y aceptarlo, el síntoma desaparecía por completo. La cura consistía en que el enfermo aceptara el deseo reprimido y no tenía que ver con el cumplimiento de ese deceo.

3. Explique la concepción freudiana de la neurosis obsesiva en 1896 tomando como referencia la así llamada “fórmula canónica” de las neurosis de defensa.

La fórmula canónica de las neurosis de defensa se divide en cuatro períodos. En el primer período encontramos el germen de la neurosis posterior compuesto por la vivencia sexual prematura traumática, la cual supone dos partes, en el caso específico de las neurosis obsesivas, una vivencia se seducción sexual (pasiva) que es vivida con displacer y posibilita la represión posterior, seguida de una vivencia de agresión sexual (activa) que es vivida con placer que más tarde aparece como acción-reproche. Luego se encuentra la pubertad, que es seguida del segundo período, en este se encuentra el síntoma primario, el cual surge de la represión del reproche que se anuda al recuerdo de la vivencia infantil placentera. Este síntoma se presenta en la forma de una escrupulosidad de la conciencia moral y no es problemático para el individuo. Después aparece el período de la defensa lograda que se asemeja a la salud salvo por el síntoma primario. Y el último período corresponde al retorno de las representaciones reprimidas. En este encontramos las formaciones de compromiso, las cuales se forman entre las representaciones reprimidas y las represoras. También podemos encontrar los síntomas de defensa secundaria que corresponde a la lucha entre las representaciones reprimidas y el yo que forma nuevos síntomas, los de la enfermedad propiamente dicha.

4. Explique por qué la clínica de Freud está orientada por el obstáculo. Desarrolle la hipnosis como obstáculo, y las consecuencias teóricas y técnicas que implicó su remoción.

Cuando se habla de obstáculo se trata de los inconvenientes con los que Freud se va encontrando a lo largo del desarrollo del psicoanálisis, son las preguntas que se va formulando en ese camino. Esos obstáculos son los que lo van orientando en su conceptualización teórica. El psicoanálisis mismo es una teoría del obstáculo. El lugar que se le da a estos ha sido un lugar primordial, un lugar de interrogación principal, no se lo desecha, sino que se lo hace aparecer, incluso aunque eso haga que caiga el conjunto de la teoría elaborada hasta el momento. Hay tres grande momentos de la teorización freudiana: el arte de la interpretación, el trabajo sobre las resistencias y levantamiento de las resistencias estructurales.

En el primer momento es donde encontramos a la hipnosis como obstáculo. El núcleo de la hipnosis es el mecanismo sugestivo, en el cual tiene que haber un lado dominante que lo ocupa el médico y un lado dominado que lo ocupa el paciente. En un principio Freud dice que en el estado de hipnosis se podía encontrar en los pacientes el origen de cierto síntoma que en el estado de vigilia no se podía ver, aunque más adelante se va a encontrar con que los recuerdos que se encuentran en el sonambulismo solo en apariencia están olvidados en la vigilia y que se los puede volver a convocar presionando al paciente a que los recuerde. La sugestión lograba que el síntoma específico desapareciera pero no la capacidad de formar esos síntomas. En el nexo entre médico-paciente se ubica el amor, que es el que hace que halla un obedecimiento de parte del enfermo hacia el analista. Pero a través de esa conexión, si bien el síntoma que afectaba al paciente desaparece, se crea uno nuevo que es la dependencia hacia el médico. Otro obstáculo con el que se encuentra es la idiosincrasia, en la cual encuentra una resistencia de parte del paciente a ser hipnotizado y porque para este el renunciar al síntoma le requiere un gran sacrificio. Todos estos motivos son los que llevan a Freud a dejar de utilizar la hipnosis como método y empieza a utiliza la presión sobre la frente, el cual le brinda justamente lo que le hacia falta y con este lograba encontrar el camino indicado en la exploración que debía seguir. Ese ensanchamiento de la conciencia es más trabajoso que la hipnosis, pero le permitió independizarse de ella y puedo comprender los motivos que son con frecuencia decisivos para el olvido de recuerdos, los cuales son a menudo deliberados, deseados, y solo en apariencia es logrado.