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Procesos Básicos I Resumen: Lersch, La esfera de la Psicología Cat. Ortuzar 1° Cuat. de 2009 Altillo.com

Lersch. La esfera de la Psicología. 
 
 

CARACTERISTICAS DE LA VIDA
   
DESCRIPCION GENERAL
 
CÓMO SE DAN EN LA VIDA ANÍMICA
 
CRECIMIENTO Y  EVOLUCION
Fenómeno expresado en el concepto de desarrollo. Modificación de una forma en el tiempo según un plan constructivo que se manifiesta en fuerzas formadoras internas que realizan las disposiciones tanto en su forma externa como en su organización interior. Su arranque y dirección se realiza desde dentro aunque las influencias externas pueden influir en su desenvolvimiento. El desarrollo es autodespliegue y autoconfiguración del organismo basado en un plan, en una idea de totalidad como unidad actuante de determinadas fuerzas configurativas. Este proceso de autodesarrollo y de autoformación no es un mero crecimiento, sino una diferenciación progresiva en una doble dirección, morfológica y funcional, que va de lo sencillo no organizado a lo múltiple organizado y al mismo tiempo especialización de la función de estas partes. Estas últimas aunque se han diferenciado siguen constituyendo una unidad según el principio de centralización La vivencia se desarrolla gracias a procesos de crecimiento y diferenciación. Las múltiples partes y funciones de la compleja organización anímica se desarrollan  a partir de estos partiendo de un núcleo primitivo. Se produce una paulatina  y progresiva diferenciación y relativa independización de los miembros del círculo funcional psíquico así como  de cada una de las formas aisladas en que se realiza cada uno. En el adulto la unidad del círculo funcional de la vivencia tan apiñada y homogénea, se diferencia en actos claramente separados. La realidad de la vivencia se descompone en el vivenciar de sus tendencias y en un amplio horizonte de la conciencia del objeto que abarca el mundo en que vive. Se diferencia la totalidad del círculo y cada uno de sus miembros se enriquece progresivamente con formas cada vez más diferenciadas: en la temática de las necesidades de las que proceden las tendencias, en el dominio de la percepción, en la afectividad y  en la conducta activa.
 
TOTALIDAD, ESTRUCTURA, INTEGRACION.
 
Todo lo viviente es una totalidad ya que cada miembro conserva su particularidad en conexión con  el todo al cual pertenece y tiene un valor determinado según la posición  no cambiable en la conexión del conjunto. Por eso se habla de miembros y no de partes, de totalidad y no de suma. La relación entre los miembros que se encuentra en una totalidad se denomina estructura (organización jerarquizada de los distintos miembros de una totalidad) Esto permite entender la ley de centralización que rige el desarrollo. Las partes que se diferencian en el desarrollo no están desconectadas en sus funciones específicas, sino que están asociadas en un todo. La modificación de un miembro afecta por tanto a los otros miembros y así al todo. Se denomina integración a la dependencia recíproca de los miembros y la compenetración mutua de sus funciones que se demuestra por el hecho de que la alteración de un miembro de la totalidad no queda limitada a éste, sin que provoque alteraciones en los demás tanto a su forma como a su función. Esta ley diferencia la totalidad viva de la mecánica inanimada
Signo distintivo de lo anímico que la psicología ha pasado por alto durante mucho tiempo movida por el ideal metodológico de las ciencias naturales dedicadas a la medición y acostumbradas a disgregar en partes aislables más sencillas (elementos) y encontrar leyes por las cuales se pudiera resumir la vida anímica en su multiplicidad y variabilidad a partir de ellos. Luego de algunos decenios se reconoció que el mundo psíquico es un organismo, sometido a la ley de la totalidad y por lo tanto no se lo podía separar en partes más sencillas sin perder su  peculiaridad. La psicología de la forma hizo su aporte con el concepto de estructura de totalidad en las percepciones, representaciones, pensamiento y modos conductuales. Lo anímico no es suma de elementos y procesos parciales más elementales, sino una totalidad que se puede desmembrar en partes diferenciables. Dilthey: “La vida anímica… no se integra y crece a partir de elementos; no es un compuesto de partes, sino que es desde su origen una unidad que desborda las partes” Todos los objetos diferenciables de la vida anímica sólo pueden comprenderse en la totalidad vivencial. Es decir que esta totalidad posee una estructura entendiendo por ella la disposición según la cual los fenómenos psíquicos de composición diversa mantienen una relación interna que los une y los subordina a la totalidad. Los miembros poseen una peculiar relación mutua de integración, interpenetración y entrelazamiento recíproco. La multiplicidad de conceptos para los fenómenos anímicos depende, por tanto, en gran parte de la diversidad de los aspectos bajo los cuales pueden ser considerados.
 
TENDENCIA Y CAPACIDAD DE AUTO-CONSERVACION.
 
El organismo tiene la tendencia y capacidad de autoconservación que asume con medidas que intentan apartar daños y perturbaciones que le sobrevienen y así poder mantener la integridad de su existencia. Se trata de procesos de autorregulación que permiten solventar los trastornos de algunos de sus miembros. Puede darse una regeneración que implica que los miembros dañados son nuevamente formados o renovados o una autorregulación compensadora donde otros miembros asumen la forma y función de aquel que se ha dañado.
 
En lo anímico también aparece la tendencia a la conservación como instinto de conservación individual y en las emociones de egoísmo y deseo de poder que son variaciones de este instinto. Como medio de conservación aparece la inteligencia, la capacidad de representación, la memoria y la imaginación. También en la vida anímica hay formas de compensación que sirven para establecer o lograr el equilibrio psíquico, asegurando la conservación y desarrollo del individuo. Medidas de protección que consisten en mecanismos de seguridad secundarios.
 
COMUNICACIÓN.
 
Todos estos procesos anteriores dependen en un modo particular del medio ambiente, ya que sin él no podría sobrevivir y desarrollar sus posibilidades. Entre el ser vivo y el ambiente existe una relación de comunicación fundada en ciertas necesidades, ley válida tanto para los animales, las planta y los hombres. Las formas más elementales de comunicación son el metabolismo. Las disposiciones innatas del ser vivo requieren estímulos ambientales que ponen en marcha el proceso de desarrollo.
 
El alma y el mundo se encuentran en relación comunicativa, se desarrolla gracias a este diálogo, explicado en el círculo funcional de la vivencia. Los impulsos que provienen de las necesidades  ponen en marcha la vida anímica. Alma y mundo se hallan subordinados el uno al otro, no son sectores ópticos rigurosamente separados. La vida anímica siempre está proyectada hacia el mundo constituyendo ambos una unidad coexistencial bipolar en la que el mundo exterior y el interior se condicionan y penetran recíprocamente. Dice Novalis: “La vida anímica surge donde entran en contacto el mundoext e int”
 
ADAPTACION.
 
El organismo es capaz dentro de ciertos límites, de adaptarse mediante autorregulación a nuevas condiciones ambientales inhabituales hasta el momento dado. La habituación es expresión de capacidad de adaptación. La adaptación está al servicio de la autoconservación.
 
El principio de adaptación estrechamente ligado al de comunicación posee validez para la vida anímica. La adaptación se halla al servicio de la conservación del individuo y por lo tanto es un fenómeno fundamental psicológico como biológico. Esto se ve tanto en las funciones elementales sensoriales como en las más elevadas por ejemplo el aprendizaje. La adaptación es una tarea de la organización de la vida anímica aunque no la única y exclusiva.
 
AUTOACTIVIDAD Y COMPORTAMIENTO.
 
Autodesarrollo, autoconfiguración, autorregulación y adaptación descansan en una actividad propia que diferencia al organismo de las formaciones inorgánicas, actividad que se lleva a cabo desde dentro. Esta actividad posee un grado de espontaneidad en el sentido de que persigue un fin común que es el desarrollo de las posibilidades de su forma ideal y que la conserve y fomente una vez alcanzada. Pero cuando la actividad es puesta en marcha como reacción al ambiente se denomina comportamiento refiriéndose a procesos de autoactividad en comunicación con el ambiente. Tal conducta puede manifestarse en el interior sin que se manifieste al exterior. Entre el organismo y el ambiente no existe una transmisión mecánica de fuerzas, ya que la conducta es la respuesta a la significación que un estímulo tiene para el organismo, se trata de un diálogo entre el organismo y el ambiente al cual responde  con su propia actividad al servicio del autodesarrolo y la autoconservación
 
Tanto la psicología voluntarista de Wundt como así también el Psicoanálisis con su teoría que propone que en gran medida la vivencia es puesta en marcha y dirigida por impulsos inconscientes plantean un carácter dinámico a los procesos anímicos. El  carácter dinámico de la vida psíquica va mucho más lejos ya que nuestras representaciones, cursos de pensamiento y acciones se hallan dirigidos desde un centro anímico y  así como también las percepciones, participan de una actividad propia que procede de las necesidades y de la temática tendencial del ser vivo. Lo anímico es por naturaleza un proceso dinámico y la actividad personal uno de los rasgos esenciales. La vivencia no es un efecto mecanicista del mundo exterior, sino una conducta activa, una conversación, un diálogo entre el ser vivo y el mundo exterior. En este sentido no sólo son conducta nuestras acciones, sino que lo son también las percepciones y los procesos de representación y de pensamiento. Así se puede concebir a la Psicología como doctrina de la conducta.
 
TEMPORALIDAD DE LA VIDA.
 
La vida solo puede realizarse en la forma de devenir y acontecer. El tiempo está en lo viviente; pertenece a la intimidad de la vida  por lo que se puede afirmar que todo ser vivo es en sí mismo tiempo. La vida y sus procesos se manifiestan en el tiempo como esquema ordenativo formal de nuestra experiencia. Este tiempo es algo externo al organismo, pero también el tiempo es algo interior al organismo y se manifiesta en el cambio que realiza el ser vivo en el curso de la vida. En este devenir y en este temporalizarse la vida es siempre simultáneamente pasado, presente y futuro. El pasado de un ser vivo está inseparablemente ligado a su presente, y al mismo tiempo al futuro que está en trance de devenir. La temporalización de la vida es tanto una anticipación del futuro como una conservación del pasado. En la medida que el organismo vive no cesa de transformarse y devenir y así anticipa su futuro y se orienta hacia él.
 
Para la vida anímica todo lo vivenciado es un ahora, no desaparece de este presente sin dejar huella; permanece en un estrato profundo, conservándose como poder activo, vivo y desde donde se infiltra continuamente en el presente. Se trata del fenómeno de la memoria, pero no sólo de la memoria como recuerdo, sino de la memoria experiencial. Las vivencias del pasado influyen en el vivenciar actual, en los afanes, percepciones, sentimientos y en la conducta sin ser llevados a la conciencia en forma de recuerdos. Iinconscientemente todo el pasado está presente y activo en lo que ambicionamos y percibimos, pensamos , sentimos, queremos y hacemos. El futuro por su parte también está contenido en la actualidad de la vivencia. Todo pasado vivido, es anticipación del futuro. Así como la memoria es una conservación del pasado, la imaginación es una anticipación del futuro, tanto la ideativa como la primaria a-representativa. La memoria y la imaginación revelan que la vida anímica, sólo puede concebirse como una realidad que se forja en el tiempo.
 
REPRODUCCION Y HERENCIA.
 
En el ritmo de nacimiento, desarrollo, maduración, envejecimiento y muerte de los individuos, la vida de la especie se conserva. La herencia permite que la idea formal de la especie se transmita a nuevos individuos
 
El fenómeno del amor sexual es la forma en la que aparece en la vivencia la ley biológica de la transmisión  y las funciones de la vivencia se transmiten por la herencia.
 
 
 
 
 

 
 

 

La temática suprabiológica de la vivencia: 
 

El acontecer anímico es la vida que ha llegado a un grado de actualidad y a una dimensión especial, es la vida llegada al estado vigil de la vivencia. Pero entre el animal y el hombre se plantea una diferencia importante: lo anímico para el animal debe comprenderse como la forma en que la temática biológica del desarrollo físico, configuración y conservación del individuo busca realizarse, mientras que en el hombre no puede reducirse sólo a ello. La vida anímica humana está en cierta medida determinada por la ley biológica, pero existen otras funciones anímicas que se hallan al servicio de la conservación, el afianzamiento y la realización del individuo en la lucha por la vida. Sobre la vivencia puramente biológica se sobrepone otra como lo demuestran los fenómenos  de la compasión, el amor la veneración, el impulso a la verdad y la justicia, el sentido del deber y las vivencias artísticas y religiosas. Estas últimas permiten afirmar que la vivencia no es exclusivamente la continuación de las tendencias puramente biológicas, sino que están matizadas por la temática espiritual.  El hombre no es un ser puramente biológico, sino que también es un ser espiritual que le da a su vida anímica un carácter dialéctico particular. Está situada entre la realidad de la vida natural y el mundo suprabiológico del espíritu, es el punto de entrecruzamiento de la vida y del espíritu 
 
 
 
 

EL CíRCULO FUNCIONAL DE LA VIVENCIA:

     Todo lo anímico es viviente mas no todo lo vivo está animado. LO ANIMICO se da cuando las formaciones vivientes se ven iluminadas desde dentro. La vida ha llegado al estado vigil de la VIVENCIA. Esta implica capacidad de interiorizar el mundo y no todos los seres vivos tienen esta capacidad. La vivencia se da en la comunicación con el mundo circundante e implica un darse cuenta, percatarse, percibir, en un sentido general. Según los estadios del desarrollo psíquico se trata de una simple aprehensión sensorial, percepción consciente y/o comprensión intelectual.

La vivencia no es por otro lado una captación pasiva automática (copia automática) sino que supone una selección activa de los estímulos presentados por el ambiente a su vez condicionada por la temática de las necesidades correspondientes al plan constructivo, que lleva a realzar ciertos sectores y a difuminar otros. En el hombre el enlace al mundo se da a través de necesidades básicas al servicio del desarrollo y la conservación propia apareciéndose en el diálogo con el mundo como impulsos, pero además se manifiestan en él otras necesidades distintas a las del animal -como son las del instinto de conservación  y de carácter sexual- como ser las metafísicas, el deseo de saber, etc, y que influyen en su percepción, en su memoria, fantasía y pensamiento. 

Para entender el proceso en que se produce la vida anímica propone un esquema al que denomina CIRCULO FUNCIONAL DE LA VIVENCIA. Se trata de un esquema bipolar en el cual habría un polo objetivo al cual está unido el ser vivo por la ley de la comunicación. El otro polo es el polo subjetivo, centro vital subjetivo del cual emanan las vivencias pulsionales bajo la temática de las necesidades, apetitos y tendencias. Las necesidades constituirían el primer miembro del vivenciar por el que nos dirigimos al mundo; el segundo miembro del vivenciar es la vivencia afectiva que implica el sentirse afectado a partir de la percepción que es la que permite que llegue a nuestro interior aquello que ha sido registrado con acento significativo. Las vivencias afectivas son las retransmisiones al centro vital de lo notado en el ambiente. Pero aquí no termina el círculo sino que se completa con un tercer miembro constituido por la conducta activa. Así el ser vivo animado se proyecta por segunda vez en el horizonte del mundo. Estos pasos indican un proceso donde cada uno de estos miembros no están aislados entre sí sino que se interpenetran y forman en su concurrencia una totalidad designada por Lersch como “circulo funcional de la vivencia”. El vivenciar está comprendido entre dos arcos dinámicos: búsqueda pulsional y conducta activa y que expresan la relación entre los polos del ser vivo animado  (el alma) y el polo objetivo, el  del  mundo. Este modelo del vivenciar solo estaría completo si se considera que este proceso totalitario del circulo funcional anímico está inmerso en algo que ya no es proceso, sino estado, el temple o estado anímico, y que acompaña en todo momento a la vivencia y que en realidad la sustenta. Se refiere a este como “difuso” y “relativamente estable”. Este sería el modo en que se experimenta como totalidad el vivenciar diversificado en los contenidos y actos parciales. 
 
 
 
 
 
 

 
 

 

 
PROBLEMAS DE LA PSICOLOGÍA
 
Psicología General 
 
Considera la vivencia del hombre normal y plenamente maduro en la total amplitud de sus funciones y contenidos.

Deja de lado los diferentes estadios del desarrollo  así como las modalidades individuales de la vida anímica.

Áreas fundamentales:

  1. Sistematización y clasificación:

Realiza una diferenciación conceptual y división jerárquica de las formas básicas de los estados y procesos anímicos.

Intenta destacar estructuras constantes dentro de la experiencia interna. Si bien ha tenido el mérito de conocimientos valiosísimos por ejemplo  en el dominio de las funciones sensoriales y de las percepciones, al estar guiada por el ideal metodológico de las ciencias naturales mensurativas determinó sólo un tipo de problemas dejando de lado de lado los problemas centrales e íntimos  que pertenecen a la esfera de la vida afectiva y de las tendencias  que irradian a través de toda la realidad anímica.

Esta insuficiencia se debe a que no se ha tenido en cuenta la conexión integrativa de la totalidad del acontecer anímico y de esta forma da gran cantidad de conocimientos aislados (sensación percepción, memoria, pensamiento, sentir, querer) sin dar respuesta  a cómo todos estos se reúnen e la unidad de la percepción y qué significado poseen en el total de la vida anímica.

Otra raíz de su insuficiencia radica en el desconocimiento del entrelazamiento comunicativo entre el alma y el mundo como unidad existencial bipolar por lo cual la vivencia no es efecto condicionado por el mundo exterior, sino que tiene lugar una conversación entre ambos términos como lo demuestra el modelo de círculo funcional de la vivencia. Este último pone de relieve la unidad alma-mundo y la totalidad anímica interna.

A la tarea de sistematización se halla ligada la de clasificación que implica distinción y separación de fenómenos mediante conceptos y en este sentido deben tomarse estos últimos como no determinantes sino acentuadores.  Habrían diferentes aspectos bajo los cuales puede verse la vida anímica: la “vivencia inmediata”-, la “conducta externa”  y el aspecto del “rendimiento” Ejemplos de conceptos psicológicos de rendimiento son adaptación, instinto, inteligencia o memoria; ejemplos de conceptos de conducta son la agresión, la huída, la defensa, la acción, el comportamiento y ejemplos de vivencia son la percepción, las tendencias o sentimientos como el hambre, necesidad de estimación, sentimientos de inferioridad, compasión, amor. La Psicología se desvirtúa si solo atiende a la conducta exterior, y al rendimiento ya que para comprender aquellas hace falta tener en cuenta las vivencias.

  1. Fenomenología: La Psicología general tiene una segunda tarea que consiste en el esclarecimiento fenomenológico incumbiéndole la representación intuitiva de los procesos y estados anímicos cuya acción conjunta constituye la totalidad de la vivencia humana. (Husserl la concibe como psicología descriptiva de lo que se halla presente en la vivencia. Este objetivo se alcanza si se consideran los contenidos anímicos en su apariencia inmediata.
  2. Etiología: Trata de responder a la pregunta por las condiciones y relaciones de producción de los fenómenos básicos descubriendo conexiones intraanímicas que se incluyen en el concepto de motivación, de otras condiciones que pertenecen a lo corporal.
 
Psicología Evolutiva 
 
 
El conjunto totalitario de procesos y estados anímicos comunes a todos los hombres, que examina y diferencia la Psicología general, se van formando progresivamente en el individuo desde el nacimiento, yendo de formaciones poco diferenciadas y simples a una diferenciación de múltiples rasgos aislables. La psicología evolutiva se ocupa de los procesos de la diferenciación y desarrollo progresivos de la vida anímica en sus más importantes estadios y de las leyes que los explican. De esta forma está justificado estudiar desde el punto de vista evolutivo, los procesos y estados diferenciables de la vida anímica de los cuales se ocupa la psicología general, pero considerando que también evoluciona la totalidad anímica, es decir, el hombre entero. El niño, el joven, el hombre anímicamente maduro y el anciano, son fenómenos que deben ser comprendidos  como variantes totales de la evolución y no pueden reducirse a procesos parciales aislados de la vida psíquica. Esto justifica que la psicología evolutiva sea considerada como disciplina independiente. Esta disciplina debe estudiar tanto la ontogénesis como la filogénesis, es decir, la evolución  de la especie humana en los diferentes estadios  del desarrollo espiritual y cultural. También debe dirigirse a la esfera de la vida animal que arroja luz sobre los primeros estadios de la evolución ontogenética del hombre, pudiendo hallar ciertos paralelos y diferencias esenciales.  
 
Caracterología 
 
 
Dado que la vida anímica nunca reviste una uniformidad completa, sino que cada individuo presenta rasgos diferenciables, los enfoques general y evolutivo son  insuficientes y requieren un complemento que estudie las características propias y generales que la vida psíquica reviste en cada individuo.

El concepto básico para la caracterología es el  de carácter, cuyo concepto psicológico refiere a los fenómenos o manifestaciones del hombre considerado como ser anímico, ampliando el sentido ético del concepto que sólo lo consideraba bajo la exigencia de un ideal ético como debía ser, para considerarlo tal cual es. En este sentido designa la peculiaridad individual del hombre, la manera como, ascendiendo de la profundidad inconsciente de la naturaleza viva hasta la conciencia de la existencia humana, se enfrenta con el mundo haciendo uso de sus distintas facultades y adquiere su existencia individual una fisonomía que lo diferencia de los demás. Si bien la vida psíquica se manifiesta como proceso, como acontecer que varía de un instante a otro, también es cierto que existe una repetición de algo semejante, una cierta consecuencia y una regularidad individual; dentro de la variabilidad de los múltiples acontecimientos hay una cierta uniformidad en el modo de ser elaboradas anímicamente las experiencias de la vida a lo largo de la existencia individual. El carácter se entiende sobre la base de la distinción entre la vida anímica actual, los estados y procesos anímicos en cualquier momento y la propensión, relativamente constante, pero distinta de un hombre a otro, para determinadas formas de comportarse, de responder, de reaccionar anímicamente. Las disposiciones se conciben como rasgos habituales del tipo de vivencia, que se repiten en el flujo de los acontecimientos y determinan la vida anímica en el aquí y ahora. La disposición es la propensión o inclinación a experimentar determinadas vivencias anímicas considerando que no varía a cada momento sino que tiene una relativa estabilidad. Toda disposición representa una base reaccional y puede ser innata o adquirida. La determinación de las repetidas disposiciones se verifica mediante rasgos.

Las disposiciones considerados como rasgos aislados son dependientes unos de otros y se influyen entre sí, en virtud de la conexión  que posee la unidad de la persona; los rasgos aislados se entrelazan y determinan recíprocamente. A la vez, las disposiciones se hallan sujetas a una ordenación jerárquica. En este sentido, los rasgos diferenciables sólo resultan comprensibles en virtud de la totalidad. Por otro lado cabe considerar que los mismos rasgos caracterológicos de un hombre a otro pueden tener todos ellos diferente sentido. El esclarecimiento de la estructura aspira a  poder jerarquizar los rasgos examinados de un carácter y determinar el valor del lugar que ocupan en al totalidad del carácter.

 
Psicología Social 
 
 
La separación de la psicología social como campo diferenciado está justificada por razones prácticas. Investiga lo que acontece en la vida en común del individuo y sus semejantes y los factores de que depende. El hombre no puede existir sin sociedad, por lo cual los fenómenos psicosociológicos son básicos para la vida anímica y en este sentido dichos fenómenos son analizados por la psicología general por ser procesos y estados anímicos resultado de la relación comunicativa con el ambiente. Pero la psicología social los ve desde el exterior en las situaciones y configuraciones en que  se desenvuelve la convivencia humana, situaciones que configuran totalidades integradoras que determinan las relaciones anímicas. Los procesos anímicos determinan la vida social, a la vez que se hallan determinados por los organismos sociales en el seno de los cuales aparece. La vida social viene determinada por tendencias anímicas que van de un individuo a otro, por la función social  dentro de las distintas formas sociales (roles) y por  las fuerzas supraindividuales fruto de la vida en común dadas en las costumbres, tradiciones, idioma, mitos, religión, forma de gobierno, y de instrucción. De cada una de estas fuerzas e instituciones deriva un punto de vista para considerar la convivencia humana en el aspecto socio-psicológico. De este modo sus límites son un tanto imprecisos ya que se confunden con  otras ciencias como la sociología, la política, la cultura, folklore y la historia.

 

 
 

 

 
Tarea de una psicología de la Personalidad 
 
Los diferentes enfoques de la psicología no se excluyen sino que se complementan recíprocamente y dan unidad a la psicología; principalmente la psicología general, la evolutiva y la caracterología, las cuales constituirían un plano horizontal. Este se completaría con la interrogación antropológica que se halla perpendicular a ellas y las atraviesa dando un esclarecimiento global de la realidad anímica. La psicología queda como mera fachada, sin verdadera base y sin estructuración interna, en tanto no consiga hacer visible, a través de múltiples hechos de la experiencia, una imagen global del hombre, de su lugar en el mundo, de su mutuo engarce.

El concepto de persona nos permite asumir los cuatro aspectos, ya que en este la vida anímica es vista antropológicamente, en tanto multiplicidad de sus contenidos cambiantes  que son comprendidos dentro de la unidad de la existencia humana como algo en que el hombre se realiza y en vista de la cual se experimenta a sí mismo como siendo-en-el-mundo. En al consideración del hombre como persona entra la vida anímica en su total amplitud y multiformidad de hechos y contenidos actuales que tiene en consideración la psicología general. Los múltiples procesos de la vivencia  llevan a una diferenciación progresiva que es desarrollo anímico y de la persona. Así este concepto engloba también a la psicología evolutiva.  La evolución sucesiva de estadios anímicos, desde el nacimiento a la plena madurez, son expresión de la progresión gradual de la persona humana. El punto de vista de la persona también tiene en cuenta la consideración caracterológica ya que el carácter se entiende en función de la comparación con otros semejantes, y se es persona en un sentido mucho más amplio, es decir, como ser humano singular, único e insustituible, que realiza y experimenta su existencia en y con el mundo, a través de múltiples funciones y contenidos de vivencia. Así desde el punto de vista de la persona se considera el aspecto caracterológico sin confundirse, no obstante con él. 
 

PERSONA 
 
 
 

Caracteriza al hombre como 
 
 
 
 

Ser singular en el mundo

(aspecto antropológico)

Y engloba al mismo tiempo 
 
 
 
 

          Procesos y contenidos anímicos actuales                                Desarrollo Anímico                                        Forma de impronta individual

               (aspecto de la psicología general)                             (aspecto psicológico-evolutivo)                                (aspecto caracterológico)